Primero el oro

domingo, 14 de febrero de 2016

 El mineral más precioso desde tiempo ancestral tiene su belleza teñida de sangre  debido a la ambición desmedida del hombre. Hablamos de su majestad: el ORO.  Esta conducta demencial se proyectó al resto de piedras preciosas y valiosos minerales.


 Los naturales de nuestro continente adoraban al oro por su hermosura y connotación religiosa. Los colonizadores acumulaban el amarillo mineral por el poder de adquisición que otorgaba. Por el oro se torturó y se mató a pueblos enteros, pisoteando maravillosas culturas. Legiones de invasores desplegaron violencia inusitada con tal de enriquecerse.

Mauricio Macri retiró las retenciones a la exportación de las mineras, medida por demás polémica a una actividad que factura 40 mil millones de pesos anuales.  Además, recordemos que esta “industria” es seriamente cuestionada por la contaminación aguda del medio ambiente.

La misma Elisa Carrió junto a un grupo de legisladores de su espacio político elevó un documento manifestando su rotunda contrariedad con esta polémica medida del presidente de la Nación.   Pero para Mauricio, el oro es más fuerte.

Para la depredación de la tierra las mineras utilizan cianuro contaminando la esencia de la existencia: Las aguas. ¡Sin agua no hay Vida!

Los depredadores de las montañas quieren seguir enriqueciéndose sin importar los pueblos que contaminan en un triste parentesco con los “conquistadores” de ayer. Ayer la espada y el mosquete, hoy el cianuro y el soborno parecen ser las armas elegidas.

Mientras las grandes mineras gozan del beneficio otorgado por Macri, los maestros rechazaron el indignante 23 % de aumento en cuotas que les ofreció el gobierno. Peligra el comienzo de las clases, pero el ORO saldrá tranquilamente de nuestro país.

La inflación es esencialmente producida por una crisis de confianza. Por este camino le será difícil la tarea de ganarse el corazón de los trabajadores al mentor de los graciosos globos amarillos.

 Modestamente sugerimos recordar que primero y ante TODO está EL HOMBRE. El dinero al servicio de los pueblos, para que lo material permita el desarrollo intelectual y espiritual de las familias.

Mauricio Macri aún está a tiempo de equiparar los sueldos de docentes y trabajadores para que la inflación y las fuertes tarifas no devoren la mesa de los asalariados. Además: ¡Un sueldo NO es ganancia! Basta de presión impositiva a los pobres, mientras las mineras se enriquecen aún más.

¡Primero la educación! ¡Para esto sueldos dignos para los docentes!

     Máximo Luppino


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